Martes, 08 Noviembre 2016

Rito Iquiqueño

 

portada

Desafiando toda lógica urbana, Iquique proporciona maravillosos viajes en parapente todo el año. Un panorama imperdible y de hacedero acceso, que consagra al iquiqueño y al turista con un acto patrimonial e inolvidable. Desde cerro a mar atravesando la ciudad por completo nos colocamos alas gracias a la empresa Puro Vuelo.

Por Soraya Valdivieso V. /  Fotografías: Franco Miranda.

 DSC9640Tal fuese el vuelo de un pájaro descendemos desde el vértice de la comuna de Alto Hospicio hasta Iquique en un viaje ondulatorio y tranquilo, encuadrado de un paisaje imponente. La aventura comienza en el minuto en que bajamos del auto y recibimos la bienvenida del viento que pega perfecto en la cumbre de este cordón geográfico.

Nos encontramos en La Tortuga, donde se reúnen empresas dedicadas al parapente, aficionados y profesionales, es un zona libre donde cada persona despliega su vela en no más de 15 minutos, se cubre el cuerpo con algún traje especial o chaqueta y comienza el viaje en descenso.

Ya instruidos por Patricio Palma, nuestro guía, damos paso firme para con un vago impulso emprender la vela y llenar de emoción nuestros corazones que con adrenalina y pasión comienzan a medir la altura y la sensación de libertad que da volar. Yo no grité, pero Patricio comenta que muchos comensales liberan exclamaciones para derrocar el estrés, de modo que, ésta es también una terapia alternativa para quienes se ven sobrepasados.

Con una técnica especial, Patricio logra formar maniobras aéreas que nos acercan a las personas que están en la zona de despegue, damos giros y cortes muy entretenidos que nos permiten saludar a la cámara y animar a quienes están apunto de saltar. Sentarse en la silla de vuelo, no es nada complicado, basta con acomodarse haciendo un mínimo impulso y listo. Patricio en tanto, está pendiente de que su invitado se sienta cómodo y en buenas condiciones.

VISIÓN PERIFÉRICA

De primera perspectiva, bordeamos el cerro que irrumpe en el enfoque casi por completo, abajo la carretera delinea  DSC9661figuras que resultan simpáticas y atractivas, en tanto avanzamos, el cerro comienza a mostrar sus diversas caras, con zonas de pequeñas dunas unas alado de otra con distintos tintes cafés. Fugazmente se visualiza la Feria Quebradilla, conocida zona de mercadeo de la comuna hermana de Iquique, donde iquiqueños, hospicianos y hasta turistas se reúnen tras baratijas o comida, ya que allí de todo se puede encontrar. Es una postal diferente donde las carpas azules forman columnas por donde se movilizan cientos de personas. Seguimos la ruta del viento hacia el Cerró Dragón, con una vista hermosa y única que nos concientiza del hermoso valor natural del paisaje y en especial de esta duna, nombrada Santuario de la Naturaleza.

Sobrevolando la zona urbana, las casas, la cancha del Estadio Regional y los nuevos edificios son los trazos que dibujan una ciudad nueva y bonita, aunque lo más alucinante es mirar de frente al magno Pacífico que extrañamente da la impresión de la scurvatura de la tierra, el azul infinito hace que el corazón se ponga a latir más fuerte y por último anhelar el aterrizaje en la perfecta playa Cavancha.

 DSC9670Brillante turquesa es el color que emociona y trasciende en un cuadro envolvente. Desde el cielo el reef (arrecife) y la bahía se tornan un evocación atesorable para el resto de nuestras vidas, sobre todo si uno es iquiqueño y ama su ciudad natal.

Cómodos, tranquilos y sobre todo relajados observamos las penínsulas de rocas que forman olas y que llenan estos puntos de surfers y bodyboarders con especial talento por las buenas condiciones de esta costa. Patricio se torna un monitor sobre las especies marinas que de a poco van llenando nuestro campo visual, las bandadas de aves se alimentan sobre cardúmenes que son visibles desde el cielo, también se aprecian lobos e impacta el espacio infinito sobre la superficie del mar.

El vuelo es dinámico y gracias a sus burbujas de aire caliente logramos subir y mantenernos en vuelo por 25 minutos. El recorrido comienza a llegar a su fin, logramos adentrarnos al mar lo máximo que es posible y gracias a la vasta experiencia de nuestro guía, que se apunta con una nota 7 en este imperdible culto iquiqueño.

ROMPER CON LA RUTINA

En mi caso, me recogieron desde el trabajo para el vuelo de las 10:30 de la mañana, no son necesarias más de 2 horas para volar, y la preparación es muy sencilla. Desayuno liviano, ropa semi deportiva, bloqueador y lentes de sol, eso es todo.

Puro vuelo, es una empresa con más de 20 años de experiencia, se ubica en Baquedano 1440 y ofrece vuelos diarios el 90% de los días del año, ellos recogen a los interesados y te invitan a vivir una experiencia profesional e inigualable.  

 DSC9693Conjuntamente Puro Vuelo ofrece vuelos Tadem, bautizos, cursos de iniciación y cursos avanzados de vuelo. Sus valores fluctúan desde 40 mil pesos y tienen excelente reputación, sobre todo sus pilotos, que desde que existe la modalidad de competencia en biplazas han conseguido los primeros lugares del ranking nacional. Sus teléfonos de consultas son vía whatsapp: +56987910222, fono: 57 2311127, mail de contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

En este viaje conocimos a dos de sus pilotos: Jacob Espinoza y Patricio Palma, también  Claudio Gallardo el tercer grillete del equipo que nos apoyo en la conducción. Estos hombres han sabido de rutina y trabajos asociados a las multinacionales, pero con intención y ahínco han abandonado esa faceta para dedicarse a ponerle alas a todos los días de su vida.
 
Además conocimos a Italo Vergara, quien desde afuera del hotel se despedía de su familia con entusiasmo, más tarde sabríamos que proviene de Linares. Para él fue primera vez incursionando en el parapentismo y agregó que: “Fue una experiencia alucinante que no olvidaré más, me maree un poco porque es primera vez en la vida que vuelo y estaba nervioso, pero es algo que uno debe hacer en la vida y agradecer por la experiencia. Me voy de Iquique con la mejor fotografía de mi vida”.