Viernes, 11 Noviembre 2016

Estrés Laboral: un enemigo silencioso

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• Las expectativas y la competitividad que existe hoy en el mercado laboral, hacen que los trabajadores experimenten algún nivel de estrés durante sus vidas, estado que cada vez es más frecuente entre los 25 y los 44 años, rango en le cual, según los estudios, se experimenta el más alto nivel de estrés entre los chilenos.

DSC03998En la actualidad donde lo más importante es cumplir con las diversas responsabilidades de la casa y el trabajo, es pan de cada día escuchar la palabra “estresado” saliendo de la boca de millones de chilenos al momento de querer armar una frase que resuma su jornada, estado que además, se ha transformado en un adversario de cuidado para la salud corporal, mental y empresarial.     

Diversos estudios han comprobado que un estado de tensión profesional aumenta en un 35 % las probabilidades de caer enfermo y en un 20 % las de muerte prematura. Además, según la Organización Internacional del Trabajo, las perdidas económicas causadas por menor productividad a causa de accidentes laborales y estrés, equivalen al 4% del PIB mundial, cifras que no dejan de alarmar sobre todo en un mundo altamente sobrecargado.

Para la psicóloga e investigadora en Salud Laboral, Marjory Guilguiruca, el estrés no siempre es negativo, ya que pone a prueba nuestras capacidades en momentos en que el entorno necesita nuestra intervención. El problema se da cuando esta hormona del estrés o cortisol, es liberada constantemente a causa del desequilibrio causado por la falta de capacidad ante ciertas situaciones.

“Dentro de los factores organizacionales que influyen en el desarrollo de espirales de salud o enfermedad, se encuentran aquellos relacionados con la tarea o actividad laboral, donde la sobrecarga de trabajo, el volumen excesivo de funciones, la ambigüedad de rol y las actividades rutinarias, juegan un papel de riesgo para la salud de los funcionarios si se vuelven aspectos estables en el tiempo”, indicó Guilguiruca.

Los enfoques de trabajo más contemporáneos en psicología de la salud ocupacional, también ponen el acento en factores extra organizacionales como fuente de estrés para los trabajadores, un ejemplo de ello son las dificultades para conciliar el trabajo, la vida privada y/o vida familiar.

Acciones que hacen la diferencia
Por todas las causa anteriormente mencionadas,  es que en Chile desde el año 2013 se están tomando cartas en el asunto con la aplicación de la primera fase de la evaluación de los Riesgos Psicosociales del Trabajo, a través del Protocolo de Vigilancia de Riesgos Psicosociales en el trabajo (Resolución Exenta Nº336, MINSAL).

Según Pablo Carreño, Director Regional del Instituto de Seguridad Laboral (ISL), el protocolo de evaluación se consigno en un programa que tiene varias etapas, y que puede ser aplicado voluntariamente cuando el empleador va a su organismo administrador, en este caso el ISL, y presenta el problema, o cuando hay una denuncia de enfermedad profesional.

 “Si la enfermedad profesional corresponde a los riesgos psicosociales, la empresa entra al programa de vigilancia enDSC04007 un proceso de investigación y toma de acuerdos. Se comienza con una reunión con el empleador o representante legal para explicarle los pasos; luego se realiza una capacitación a los trabajadores donde se les explica el proceso y como funciona, para luego conformar el comité de trabajo de prevención de los riesgos psicosociales, el que estará conformado por trabajadores y representantes de la empresa, los que tomarán las decisiones que cambien y mejoren los efectos negativos que ocurren al interior de la organización”, explicó Carreño.

La segunda etapa de este programa consta de un cuestionario que tiene cinco dimensiones y que es elaborado por el empleador en conjunto con el comité, y debe ser contestado por más del 60% de los trabajadores para confirmar su validez. El cuestionario se debe contestar en forma personal y anónima, y si su análisis posterior arroja ciertos niveles de riesgo en las distintas áreas de la empresa, es ahí en los niveles más altos donde se trabaja para solucionar los problemas detectados.

“Todo aspecto puede ser mejorado, obviamente que en un tema económico la empresa tendrá que evaluar, pero si bien el dinero es importante, también es importante lo preventivo, la seguridad de los trabajadores, porque un trabajador con licencia médica de 30, 60 o más días, generará una disminución en la productividad de la empresa”, explicó Carreño.

El Instituto de Seguridad Laboral tiene a su cargo 6.600 empresas en toda la región, y sólo 17 de ellas están implementando el programa de prevención de riesgos psicosociales. Por esto, para el Director del ISL el desafío es cambiar la percepción de los empleadores de que el programa es una fiscalización al interior de sus empresas, a la positiva visión de ser la oportunidad de mejorar la calidad del ambiente laboral gracias a la asesoría de expertos que buscan mediar para conseguir mejoras efectuando los cambios necesarios.