Martes, 06 Marzo 2018

Haciendo negocios al ritmo de la samba y el portugués

•  Con diversos tratados de comercio con nuestro país, Brasil se ha convertido, de un tiempo a esta parte, en un territorio para plantar raíces e inversiones económicas.

Cuando hablamos del buen baile, el fútbol y la “verde amarela”, lo primero que se nos viene a la mente es Brasil, uno de los destinos preferidos al momento de pensar en un buen descanso, pero también si queremos hacer negocios dentro de Latinoamérica.

Reconocido internacionalmente por su diversidad y potencial en el sector minero, el país del carnaval es uno de los diez principales países canalizadores de recursos internacionales para investigación y exploración de minerales, además de tener el mayor territorio en América Latina con potencial para grandes yacimientos mineros futuros.

A pesar de la recesión económica ocurrida en 2016, los indicadores muestran señales positivas en cuanto al crecimiento, estimando un aumento en el Producto Interno Bruto (PIB) del país del 1,6% y una recompuesta confianza en los mercados y la industria en general, aspectos que demuestran un regreso a la estabilidad lenta pero segura.

A continuación, les presentamos algunos consejos para hacer negocios con el gigante latinoamericano, al buen ritmo de la samba y al sabor de las ricas caipiriñas.

La importancia del “persona a persona”: Como lo hemos mencionado en ediciones anteriores, la confianza es fundamental al momento de entablar cualquier tipo de relación comercial, y para el empresario brasileño este tema es tan importante que es el punto clave para dar el “sí” en cualquier tipo de proyecto. Para ello, recuerde siempre el contacto “face to face”, por lo que además de realizar un primer acercamiento por correo electrónico, realice una llamada telefónica o una visita de negocios. Este simple gesto puede ser el inicio de una duradera y fuerte relación comercial.  

Trabajo en equipo: El éxito de un negocio se debe a múltiples factores, entre los que se encuentra una propuesta interesante e innovadora, además de personas que interactúen con soltura y confianza. Con respecto a este último punto, para el empresario brasileño las relaciones son prioridad, por lo que es importante que el vocero o representante en las negociaciones sea alguien que perdure en el proyecto y no una persona que cambie a mitad de camino, ya que la rotación de personas en el equipo de trabajo puede ser sinónimo de una negativa como respuesta a alguna propuesta, o la cancelación total de un negocio.

Una cuestión de impresiones: Sin caer en aparentar algo que no somos, es muy recomendable al momento de generar cualquier tipo de reunión, que esta se haga en un lugar de cierto renombre, ya que las apariencias, así como también la vestimenta, son determinantes en el primer encuentro. No es para nada recomendable citar en el hotel en el que nos estamos hospedando, sino que en un restaurante de buena categoría cerca de la empresa con la que nos interesa llegar a algún acuerdo.

Mejor asesorados que mal informados: Tener una contraparte que nos pueda ayudar a entender el sistema legal y el mercado brasileño, puede hacer realmente la diferencia. Contar con el apoyo de un abogado al momento de generar un contrato es de mucha ayuda, ya que, si el acuerdo se sitúa fuera de Brasil, este se escribe en inglés u otra lengua extranjera; si los términos se establecen con domicilio de la empresa brasileña, la redacción se realizará en portugués y valorizado con la moneda del país: el real.

Cercanía y puntualidad: El ritmo es parte del diario vivir de los brasileños en todos los aspectos de su día, por ello no se impresione si al momento de hablar, su contraparte brasileña lo interrumpe constantemente o no lo deja terminar alguna oración. Asimismo, al ser personas afables y de muy buen carácter, la cercanía física no es un problema, así que si siente un poco invadido su espacio personal, eso es algo normal y no debe tomarse como mala educación. Ahora, con respecto a la puntualidad, es importante respetar, ya que, pese a ser aceptados pequeños retrasos al momento de llegar a una reunión, siempre debe considerarse que los traslados entre lugares de ciudades grandes pueden generar contratiempos.