Miércoles, 09 Junio 2021

Teletrabajo y la salud mental

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Por Paola Fernández / Fotografía: Franco Miranda

El bienestar laboral y mental de los trabajadores ya eran una preocupación en auge en las empresas antes de la pandemia, pero las complicaciones del último año, han hecho que se ponga más aún el foco en este aspecto.


Al comienzo de la pandemia trabajar desde casa parecía sencillo. Solo había que encontrar un lugar donde acomodar la computadora y listo. Sin embargo y con el pasar de los meses, la pandemia no ha cesado, derivando así una serie de enfermedades mentales para los trabajadores.

Según la encuesta Cadem, en junio del año pasado, un 50% manifestó tener o haber tenido estrés laboral o académico desde el inicio de la pandemia, cifra que aumentó 15 puntos en abril de este año (65%). Además, un 62% admitió haber tenido trastornos del sueño, mientras que un 61% dijo haber experimentado crisis de angustia o ansiedad.

Por otra parte, los encuestados se refirieron también a su estabilidad emocional ante las cuarentenas que ha establecido el ministerio de Salud a lo largo de todo Chile.

En este sentido, un 53% estima que su salud mental o estabilidad emocional resistirá hasta que termine la pandemia, un 15% hasta dentro de un mes, otro 14% de dos a tres meses, un 10% más de seis meses y un 5% de cuatro a seis meses.

“Se puede decir que en general, ha habido un empeoramiento transversal en nuestra salud mental, tanto en personas sin antecedentes previos en salud mental como en personas con todo tipo de cuadros de base”, expresó el psiquiatra, Felipe Álvarez.

Y es que para Álvarez, las condiciones de pandemia como el teletrabajo han generado un aumento significativo del estrés para aquellas personas que comparten en el hogar múltiples responsabilidades, no siempre con las comodidades requeridas: cuidado de los hijos y/o adultos mayores, apoyo escolar, labores domésticas, más el cumplimiento de tareas laborales, todo lo cual en su conjunto puede derivar en cuadros ansiosos y/o angustiosos, fatiga, insomnio, entre otros.

En ese sentido, el especialista propone que debería regularse la carga y las dinámicas laborales, para adaptarse a las responsabilidades propias del hogar en pandemia, para así evitar que el teletrabajo no se transforme en un factor desregulador de nuestra salud mental.

En tanto, el psicólogo y director de la carrera de Psicología de la UNAP, Guido Cerda, agregó que “frente a este nuevo escenario, han surgido otros síntomas que han afectado a las personas, como el aumento de emocionalidades negativas, tendientes a estados depresivos, así como la inseguridad frente a un entorno amenazante que nos deriva a periodos de mayor ansiedad”.

Programa de bienestar mental laboral

La promoción de la salud mental en el lugar de trabajo y la detección y el apoyo a las personas que sufren trastornos psiquiátricos, hacen más probable la reducción del absentismo laboral, el aumento de la productividad y la obtención de beneficios económicos que conllevan estos efectos.

“Es importante para las empresas considerar el apoyo desde las directrices del liderazgo, en donde se tenga el respaldo frente a emergencias hogareñas, flexibilidad en los horarios laborales y los objetivos o metas que se han impuesto en sus planes estratégicos”, manifestó el director de la carrera de Psicología de la UNAP. 

Asimismo, Cerda aclara que “el factor de riesgo psicológico conocido como doble presencia es un potencial elemento que acecha a los/as colaboradores/as. Este riesgo, lleva a las personas a un desequilibrio entre sus quehaceres laborales y domésticos, en donde los efectos en la salud mental pueden gatillar situaciones de estrés y potenciales rotaciones de personal que afectan no sólo al trabajador/a, sino que también a las organizaciones”. 

Escenario que, para el doctor, Felipe Álvarez, siempre será sano tener espacios de comunicación y autocuidado que permitan dar cuenta del sentir interno individual como colectivo, manejar la carga de estrés a través de medidas que permitan liberar parte de este, como pausas saludables y explorar y fomentar prácticas como la meditación y el ejercicio entre los trabajadores pueden ser factores de protección extremadamente potente en términos de salud mental.

UST: Programa para los trabajadores

El trabajador en Chile se encuentra amparado ante la Ley Nº16.744 de accidentes y enfermedades profesionales, en donde la Salud Mental es parte de sus protecciones. Frente al desconocimiento de alguna patología de salud mental de tipo profesional, un/a trabajador/a puede acudir al organismo administrador de su empresa para pedir el apoyo médico psiquiátrico y/o psicológico necesario. Si la situación de enfermedad es originada por las labores de la empresa, el organismo certificará al trabajador y brindará acompañamiento para su recuperación, así como velar por la disminución de futuros riesgos psicológicos en la organización.

“Una de las ventajas para una empresa que brinde apoyo a sus colaboradores/as en materia de trabajo terapéutico, da cuenta de la importancia que brinda al talento humano en su organización, entendiendo que el quehacer laboral se construye desde el compromiso de ambas partes por alcanzar objetivos en común”, añadió, Guido Cerda.

Frente a ello, Universidad Santo Tomás, sede Iquique, ya ha estado trabajando en esta materia, ya que según la máxima autoridad universitaria, Elsa Echeverría, desde el inicio de la pandemia por Covid-19, la Vicerrectoría de Personas, a través de la unidad Seguridad, Salud Ocupacional y Medio Ambiente, SSOMA, implementó un programa de intervención para apoyar a sus colaboradores en contexto de salud mental.

Dentro de este programa, se consideraron capacitaciones en seguridad y salud en teletrabajo, manejo de emociones, primeros auxilios psicológicos y prevención de contagio de Covid-19.

“Se dio un foco especial a las jefaturas de Santo Tomás, realizando capacitaciones en liderazgo, salud y bienestar laboral, con el objetivo de entregar a los líderes de cada unidad, herramientas para fomentar este programa y detectar situaciones en sus equipos de trabajo”, acotó Echeverría.
 
Para difundir este programa se diseñó un Plan de Comunicaciones que se enfocó en entregar lineamientos e información desde la matriz de Santo Tomás, respecto a la puesta en marcha de este plan y sus etapas, integrando cápsulas informativas entorno a la situación sanitaria, retorno seguro a actividades presenciales, prevención de contagio y apoyo preventivo para salud mental de todos los colaboradores. Conjunto con ello, se diseñó un decálogo de buenas prácticas laborales y se realizó el fortalecimiento del Comité de Aplicación de Factores Psicosociales.

De acuerdo a Elsa Echevería, este paso es el resultado de un largo período de preparación al que nos hemos visto enfrentados, preocupándonos de medidas sanitarias para resguardar la salud de cada miembro de nuestra comunidad. Para ello, la institución fomentó la capacitación de todo el personal, con el fin de mitigar las probabilidades de contagio, incorporando turnos en cada unidad de la sede.

Por otro lado y dentro de este mismo Plan de Salud Mental, la institución cuenta con el apoyo de la Mutual de Seguridad, quien, a través de sus profesionales, realiza atenciones psicológicas a aquellos colaboradores que lo requieran.

Cuando esto termine algunas preguntas quedarán: ¿es necesario y saludable que una persona trabaje tantas horas? Ya sea en su casa o en la oficina.
El confinamiento y la masificación del teletrabajo produjeron una revolución sin precedentes para el mundo laboral, de la cual todavía no se termina de conocer el impacto. Por un lado, está claro que ya no es tan esencial la presencialidad y que podemos resolver muchas cosas a la distancia. Por otro lado, la romantización del trabajo en casa significó para muchos una desilusión y un desafío complejo para trazar una línea imaginaria entre la actividad laboral, la actividad familiar y el ocio.